jueves, 27 de octubre de 2016

Los derechos humanos




DEDICADO A LAS MADRES DE LOS PRESOS DE ETA.
Hace poco, las madres de ETARRAS encarcelados, realizaron una
manifestación, exigiendo los "DERECHOS" de sus hijos.
Aquí está la respuesta de una madre ciudadana, hacia la madre que
protestaba.. .
DE MADRE A MADRE:
Vi tu enérgica protesta delante de las cámaras de TV, en la reciente
manifestación en favor de la reagrupación de presos y su transferencia a
cárceles cercanas a sus familiares, y con mejores prestaciones.
Vi cómo te quejabas de la distancia que te separa de tu hijo, y de lo que
supone económicamente para tí, ir a visitarlo como consecuencia de esa
distancia.
Vi también toda la cobertura mediática que dedicaron a dicha manifestación,
así como el soporte que tuviste de otras madres en la misma situación y de
otras personas que querían ser solidarias contigo, y que contabas con el
apoyo de algunas organizaciones y sindicatos populistas, comisiones
pastorales, órganos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs
etc. etc.
Yo también soy madre y puedo comprender tu protesta e indignación.
Enorme es la distancia que me separa de mi hijo.
Trabajando mucho y ganando poco, idénticas son las dificultades y los gastos
que tengo para visitarlo. Con mucho sacrificio sólo puedo visitarlo los
domingos, porque trabajo incluso los sábados para el sustento y educación
del resto de la familia.
Felizmente, también cuento con el apoyo de amigos, familia, etc.
Si aún no me reconoces, yo soy la madre de aquel joven que se dirigía al
trabajo, con cuyo salario me ayudaba a criar y mandar a la escuela a sus
hermanos menores, y que fue asaltado y herido mortalmente a balazos
disparados por tu hijo.
En la próxima visita, cuando tú estés abrazando y besando a tu hijo en la
cárcel, yo estaré visitando al mío y depositándole unas flores en su tumba,
en el cementerio.
¡Ah! Se me olvidaba: ganando poco y sosteniendo la economía de mi casa, a
través de los impuestos que pago, tu hijo seguirá durmiendo en un colchón y
comiendo todos los días. O dicho de otro modo:seguiré sosteniendo a tu hijo
malhechor.
Ni a mi casa, ni en el cementerio, vino nunca ningún representante de esas
entidades (ONGs), que tan solidarias son contigo, para darme apoyo ni
dedicarme unas palabras de aliento.
¡Ni siquiera para decirme cuáles son MIS DERECHOS!
¡Si estás de acuerdo con esta carta, hazla circular!
Quizás entre todos, podamos revertir estos valores que existen en nuestro
país, donde los delincuentes, ladrones, terroristas y corruptos tienen más
derechos que los ciudadanos honrados y trabajadores, que sólo queremos vivir
en paz.
¡ LOS DERECHOS HUMANOS SON, PARA LOS ‪‬HUMANOS...!